Con el final que todos queríamos en el bolsillo, mostrando que aunque no se juegue nada Vélez pone todo en la cancha sólo por el color de su camiseta, llega el momento de respirar tranquilos y empezar a pensar en el Fortín versión 2012, ése en el que depositamos nuestros sueños a partir de ahora y al que le meteremos presión para que pelee por la Libertadores.
Mientras los dirigentes intentan retener a Bassedas, nuestra obligación como hinchas será, hasta este viernes para el que se espera el anuncio oficial, seguir demostrando con orgullo cuánto queremos que se quede Gareca. Es que, aunque la directiva se encargue de dar mensajes optimistas acerca de su continuidad, no podremos dormir tranquilos hasta que sea un hecho, hasta que el mismo Tigre se digne a complacernos con lo que queremos escuchar.
A partir de entonces, sí, podremos soñar despiertos con el Vélez que queremos para el próximo año. Si los equipos se arman de atrás hacia adelante, los proyectos se delinean desde la cabeza para abajo. Y en este, no nos puede faltar el mejor líder posible, ese Tigre que sabe pensar sin olvidar su corazón.
Por Marisa Pontieri.
Mientras los dirigentes intentan retener a Bassedas, nuestra obligación como hinchas será, hasta este viernes para el que se espera el anuncio oficial, seguir demostrando con orgullo cuánto queremos que se quede Gareca. Es que, aunque la directiva se encargue de dar mensajes optimistas acerca de su continuidad, no podremos dormir tranquilos hasta que sea un hecho, hasta que el mismo Tigre se digne a complacernos con lo que queremos escuchar.
A partir de entonces, sí, podremos soñar despiertos con el Vélez que queremos para el próximo año. Si los equipos se arman de atrás hacia adelante, los proyectos se delinean desde la cabeza para abajo. Y en este, no nos puede faltar el mejor líder posible, ese Tigre que sabe pensar sin olvidar su corazón.
Por Marisa Pontieri.



















